NZA

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“Hip hop es un estilo, un movimiento casi divino

instrumento para cambiar la forma errónea en que vivimos

un camino que recorrer agradeciendo lo recibido

una manera de ver el mundo más allá de los sentidos”

(NZA, Pa’ mi coro)

 

NZA, uno de los raperos más emblemáticos de la isla. No lo manifiesto por su estilo ni por la musicalidad de sus beats sino por el contenido de sus líricas. Es un MC que representa de manera plena el verdadero fin de la cultura Hip Hop: mantener una postura intransigente y contestaria frente a las injusticias que presenciamos a diario.

“Formular quisiera una ecuación pa’ despertar

al joven marginado ya pensando en atracar

porque ve que en RD vales por lo material

y en la escuela el profesor va sólo por disimular”

                                                                                                   (NZA, Consejos de abuelo)

 

La primera vez que escuché a NZA fue en el featuring que realizó con el grupo de Hip hop santiaguero La Ñapa  en el tema “¿Cuatro Por Ciento?”. Quedé entusiasmado con lo que manifestaba en la canción, eso me hizo intuir que era un rapero íntegro. Así que empecé a investigar un poco más sobre sus creaciones. De ahí me encontré con su canción llamada “Consejo De Abuelo” publicada en el álbum de La Casetera “Temporada de Cuervos”. Al escuchar la canción me percaté de la amplia cosmovisión que tenía este artista. Por lo que decidí realizarle una breve entrevista.

Según lo que me comentó, las grandes influencias en el rap que ha tenido son: Calle 13,
Tego Calderón, KRS One, Canserbero, Lil Supa, Apache, Kase-O , RATM, entre otros. Sin embargo, en cuanto su gusto musical no se limita solo al rap, va desde la trova de Silvio Rodríguez al metal de Pantera, y así. En cuanto a lo literario le gusta: Marqués de Sade, Francisco Quevedo, Jean-Michel Basquiat, Alejandro Jordowsky , etc.

En la entrevista que le realicé NZA me compartió su concepción sobre el Hip hop y la condición del artista frente a sus creaciones, dijo lo siguiente:

“Mi concepto es rapear sobre todo lo que me rodea, lo que me afecta directamente tan sólo por el hecho de estar vivo, de pertenecer a una familia, a una sociedad y a una cultura que me han afectado positiva y negativamente, lo que veo que le pasa a otras personas y me afecta a mí emocionalmente o como sea, cosas así; que pienso que eso es lo que hacen los artistas: expresar lo que les afecta, lo que les concierne. No respeto a ningún “artista” que no exprese en sus obras éstas cosas.

El fin de mi música es vivir y divertirme, porque amo escribir y crear (transformar o dejar crecer), siento que si no hago arte una parte de mí se muere, pero un fin, digamos impersonal, es crear consciencia y hacer que las personas se pregunten y piensen sobre lo que digo. Hacer pensar, ese es el fin, al menos; accionar ya depende de la actitud de la persona que escuche, pero con hacer pensar estoy contento, hacer que la gente que me escuche se pregunte cosas que yo considero interesantes.”

NZA más que un rapero, lleva la maldición un poeta. La maldición de vivir y sufrir todo para poder plasmarlo con el boli y el papel. Es un artista que definitivamente promete mucho. En fin, espero que siga produciendo con el mismo rigor que siempre lo ha hecho sin caer en las telarañas de la música comercial.

 

                                          Por Julio Pérez Cabrera ©

Nota

Canciones de NZA:

https://soundcloud.com/nza333/justicia-de-mentiras-masterizado

Pranam

Pranam

Hace dos semanas atrás recibí el sencillo de la banda de rock santiaguera Pranam. Esta es una de las bandas de la escena local que he perdurado mi esperanza por simples razones: producen y tocan sus propias canciones. No sé si está arraigado al mesianismo cultural que nos han inyectado paulatinamente en nuestra conciencia pero en los conciertos realizados en la ciudad que he visitado he observado que la gran mayoría de bandas se han tornado a solo realizar covers de bandas legendarias. Y no digo que este mal hacerle un tributo a bandas como: Héroes del Silencio, AC/DC y Megadeth. El problema está cuando no trascienden de esa línea sin dejar ningún legado musical a las generaciones presentes y a la que están por nacer.

Retomando al tema central, el sencillo que me obsequiaron de Pranam tienes dos canciones: Nos veremos aquí y Hoy. El disco posee una portada atractiva. La tenue ilustración del salón de práctica del grupo que aparece en “Nos veremos aquí” bañada en un azul sereno. El disco incluye los dos videoclips  grabados con alta calidad de sonido y video como también en valores estéticos. Al igual, contiene las canciones grabadas en formato mp3.

 

Pranam es una banda que crea un rock armónico difícil de encasillar. Sus canciones no quedan en lo monótono, pues experimentan bastante con la intensidad, la métrica y los sonidos de la guitarra eléctrica. En cuanto a la lírica van desde versos simbolistas a surrealistas.

 

En suma, espero que la agrupación siga emprendiendo más proyectos con la misma calidad como lo viene haciendo, dándole un poco de rock a la ciudad de Santiago ya contaminada por los altavoces de los colmadones reproduciendo dembow y por los altavoces de las camionetas propagandista de los cínicos políticos.

 

Por: Julio Pérez Cabrera ©

Nota:

Aquí el enlace de su última canción publicada en el álbum de La Casetera “Temporada De Cuervos”.

https://lacaseterard.bandcamp.com/track/tiempos

 

 

Recuerdos

ISLA SONÁMBULA

“EL SILENCIO es un trozo de miedo

un nudo en la garganta que se multiplica
en el espejo de los días”

Me recuerdo como si fuera ayer. En el recreo del colegio decidí romper con la aborrecible rutina de sentarme en los escalones, comer y esperar que el tiempo transcurriera. Ese día decidí escudriñar en la biblioteca de la institución. Entre los libros de Milan Kundera, Ernest Hemingway y Hermann Hesse, me encontré de manera afortunada con un libro rojo. Era una antología sobre las creaciones de los poetas dominicanos del siglo XX y siglo XXI. Curioso, decidí hojear el libro. Entre el movimiento rápido de las páginas, aspiraba fragmentos y los transformaba en nuevos poemas. En un instante, por pura intuición decidir parar y retroceder. Grata sorpresa la mía. Me había encontrado con una fotografía de Gerardo Mercedes. Debajo de la fotografía había escrita una extensa biografía que manifestaba el gran patrimonio que ha ido dejando Cuervo para la humanidad. Al acabar de leer la biografía, pasé a la siguiente página y me encontré con un poema cuyo título me estremeció las entrañas: “ISLA SONÁMBULA”.

Inspiré un poco de aire, barruntaba lo que me esperaba. Sencillamente era del Cuervo. Hacía poco que había visto una magistral obra teatral de su autoría, llamada “La Ostra”. El caso fue que empecé a leer sin detenerme ni un segundo. Vivía cada verso. Me identificaba con cada uno de ellos. Al llegar al punto final, espiré una bocanada de aire. Reflexionaba. No estaba solo. El quebrantamiento de la isla no solo era a mí que me carcomía a pedazos. No estaba solo. Eso me regocijaba a plenitud.

(Recuerdos del baúl, Julio Pérez Cabrera, 2015)